Alianzas Público-Privadas

El sector privado cumple un rol fundamental en el crecimiento económico de un país y es un socio indispensable para el desarrollo sustentable, generación de empleo y reducción de la pobreza.

A la vez, para una cooperación al desarrollo efectiva se requiere el conocimiento y el potencial aporte del sector privado, no solo en la incorporación de técnicas de gestión y evaluación de proyectos sino que también, como actor del sistema internacional de cooperación.

Esto ultimo forma parte de la tendencia global de incorporar nuevos actores al sistema orientados a la consecución de los ODM, entre los que se destacan los fondos globales, fundaciones filantrópicas y fundaciones corporativas.

En los últimos años, la responsabilidad social empresarial (RSE) ha sido el marco desde el cual las empresas nacionales y corporaciones internacionales han operado en actividades de cooperación internacional y éstas han estado preferentemente orientadas a las áreas de salud (prevención de la malaria), educación, sociedad civil y buen gobierno (fortalecer primero para promocionar la democracia después) y desarrollo agrícola.

Desde el año 2000 estas acciones empresariales, por iniciativa de las Naciones Unidas, han tendido hacia un marco general basado en principios de los derechos humanos, las condiciones de trabajo, el medio ambiente y la lucha contra la corrupción, conocido como Pacto Mundial. Al año siguiente nace la Global Philanthropy Forum que agrupó a las empresas de TIC´s vinculadas a causas internacionales.

El año 2002, la Conferencia Internacional sobre Financiación del Desarrollo (Monterrey) impulsó la participación de las empresas en la consecución del desarrollo sostenible. El año 2009, la cumbre del G-20 en Londres incluyó en su declaración final respaldar y aplicar la Responsabilidad Social Corporativa de todas las empresas en la consecución de los ODM.

La respuesta a la demanda de colaboración en la agenda de desarrollo realizada por el sector público a las empresas tuvo como respuesta positiva a 6.247 empresas y 400 asociaciones empresariales de 135 países, que forman hoy en día el llamado el Pacto mundial, después de 10 años de hecha la demanda. Este pacto se ha convertido en el principal impulsor de RSE para el desarrollo, que se conoce actualmente como ayuda corporativa.